martes, 31 de mayo de 2011

Dinorah y la juventud

Tangente
Por Oscar Díaz Salazar

Una frase muy inapropiada es la “cabeza” del boletín de prensa que le escribieron a la Secretaria de Desarrollo Social del gobierno de Tamaulipas, Dinorah Guerra Garza, en ocasión del día del estudiante.

El titulo de la nota que recogieron y publicaron en los medios de comunicación con los que el gobierno tamaulipeco tiene contratos para la difusión de sus actividades, es el siguiente: “Hay que apostarle a los jóvenes: Dinorah Guerra Garza”

La expresión denota que a los jóvenes se les ve como un juego, un juego de azar para ser mas precisos. Pero no solo es una cuestión de semántica lo que hoy quiero comentarles. En el texto que puede usted leer en la página Internet del gobierno del estado, abundan las cifras, las estadísticas y números tomados del Censo de Población del INEGI.

El panorama numérico de la juventud en Tamaulipas sirve de introducción a los párrafos finales en los que se plasman las buenas intenciones - solo eso – y los proyectos que se piensa desarrollar a futuro, en la dependencia a cargo de la hermana cómoda del cacique de Escobedo Nuevo León originario de Reynosa.

Lo que pretendo mostrarles es que en la Secretaria de Desarrollo Social, dependencia a la que esta adscrita la oficina de atención a la juventud, siguen con el discurso de las promesas, con las buenas intenciones, con los proyectos y con el estudio de lo que pueden y deben hacer. Es evidente entonces que a cinco meses de habérseles contratado para desempeñar el importante, delicado y muy exigente cargo, no han querido o no han sabido dar golpe, no han podido pasar de los discursos a los hechos.

Palabras, solo palabras, que no necesariamente es poca cosa, pero que en esta caso si es una oferta raquítica, para un sector de la población que padece por la falta de oportunidades laborales, que no logra generar las condiciones para educarse, que no encuentra los espacios para recrearse o practicar un deporte, y que lamentablemente ha sido una cantera abundante de cuadros para los ejércitos de la delincuencia.

Verbos en tiempo futuro es lo que se ofrece a los jóvenes tamaulipecos, palabras que implican una promesa, no realidades. Compromisos por materializarse y cumplirse mas adelante, y no ahora como lo requiere una generación que literalmente estamos perdiendo.

Alguien debería comunicarle a la reynosense que su trabajo no es la reflexión, sino los hechos, las acciones y las realidades. Para recabar estadísticas y estudiar el sector tenemos a los investigadores de la universidad.

Alguien debería hablar – si lo deja – con la psicóloga Dinorah Guerra, e informarle que las promesas de un futuro mejor se reservan para las campañas políticas, se utilizan cuando se ofrece un servicio a los electores. Las promesas están de más en el ejercicio del gobierno, cuando son los hechos los que se deben mostrar.

Concluyo con una recomendación, que por supuesto no me han pedido, a Doña Dinorah Guerra: No le apueste a los jóvenes, atiéndalos. No los induzca al vicio del juego, y si no tiene algo importante para informar, mejor quédese calladita.

oscardiaz482@msn.com

Reynosa, Tamaulipas a 28 de mayo de 2011